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Una historia de rafaelinos para recuperar la esperanza

Locales 16 de julio de 2020 Por Radio ADN 97.9 FM - Rafaela
Juan Carlos Müller ayer perdió en la vía pública $ 17.000 sin ningún tipo de identificación. Alejandro Smets, fue quién lo encontró y los devolvió. El destino y los valores de Schmets se conjugaron para que la plata volviera a quién le pertenecía. Radio ADN dialogó con Natacha, la esposa de Alejandro.
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- Alejandro Schmets. Detrás, Juan Carlos Müller

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Historia conmocionante en la voz de Natacha

Una historia que habla de un policía con más de 20 años de servicio. Alejandro Schmets forma parte de una institución desacreditada. Él, se transforma en la referencia para no generalizar, y reinvindicar que hay quienes pueden ser el germen de la recuperación moral. Alejandro  encontró 17.000 pesos engomitados, y sin poder indentificarlos esperó. El destino le permitió encontrar a Juan Carlos Müller, un trabajador de un taller de escapes que estaba devastado habiendo perdido ese monto. "La mañana de ADN" pudo dialogar con Natacha, esposa de Alejandro, que dio detalles de una historia tan increíble como reconfortante. "Todos los días pasa por la casa de este señor, que no lo conocíamos. Cuando iba le pareció ver dinero en la calle. Pegó la vuelta, paró, y sí; era dinero en medio de la calle. Estaban todas las luces apagadas de las casas.No había nadie afuera, lo guardó en la mochila y se fue a trabajar. A las 9 de la mañana me llama y me dice*fijate en las redes sociales, en los clasificados si alguien perdió plata, porque encontré plata*. Yo pensé que me hacía una broma. *No, es verdad, fijate si alguien está reclamando. No digamos nada por ahora, a ver si alguien pide*. No tenía un papel, una boleta, un recibo, nada, como para ver de quién podía ser. Eso pasó a las 6.45. Llegó a las 13 a casa y me dice si había visto algo. Yo no había visto nada. Almorzamos, se fue a dormir, pensando, no pudo dormir, pensando de quién será. A la tarde fuimos al Super, y de paso teníamos que arreglar el escape de un falcon. Mi marido me dijo *no, vamos otro día*, yo le digo,  ya que salimos vamos a ver si lo podemos arreglar. Caemos, no sé por Dios, el destino o no se qué, a Daytona escapes. Quedamos que hoy le llevábamos el auto, mi marido saca el auto de la fosa. En ese momento Juan Carlos nos contó que estaba medio triste porque había perdido dinero, se le llenaban los ojos de lágrimas. A mi se me empezó a acelerar el corazón. Le pregunto donde vive y me dice que en el barrio Fátima. Nos miramos con mi marido.Es él, dijimos. Entramos nuevamente al taller, mi marido lo hizo sentar, porque el dijo que le había subido la presión. El hombre re emocionado, contento, no lo podía creer. Después le pedimos bien la dirección, fuimos, se lo devolvimos. Final feliz. Dios lo quiso, teníamos que ir al taller. Mi marido es una persona re honesta, muy buena persona".

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