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En los últimos dos años se perdieron más de 21.000 empresas empleadoras del sector privado

Se trata de una reducción de casi 4% del universo total de compañías con personal registrado. La medición abarca desde noviembre de 2023 hasta el mismo mes de 2025. Qué provincias tuvieron un impacto mayor
Economía18/02/2026Radio ADN 97.9 FM - RafaelaRadio ADN 97.9 FM - Rafaela

Durante los primeros dos años de la presidencia de Javier Milei, la Argentina experimentó la pérdida de 21.339 empresas privadas empleadoras, una reducción del 3,9% en el universo de compañías formales con personal registrado. El fenómeno se observó entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 y abarcó a casi todas las jurisdicciones del país.

La disminución de compañías privadas, consideradas aquellas que declaran al menos un trabajador bajo cobertura del sistema de riesgos del trabajo, constituye uno de los indicadores más sensibles para medir la salud del sector productivo formal.

La medición realizada por la consultora Politikon Chaco excluyó a la administración pública, las organizaciones extraterritoriales y los hogares con servicio doméstico, lo que delimitó el análisis al núcleo del sector privado formal empleador. El dato se conoce a la vez que Fate anunció el cierre de su planta industrial de San Fernando y el despido de 920 empleados.

De las 24 jurisdicciones relevadas, solo Neuquén mostró un incremento neto de empresas, con un crecimiento del 1,8% y 159 firmas adicionales. El resto del país evidenció caídas de diversa magnitud.

Mientras Tucumán, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y San Juan presentaron retrocesos inferiores al 2%, provincias como Chaco (-10,5%), Catamarca (-11,3%) y La Rioja (-12,6%) registraron descensos de doble dígito, lo que equivale a la desaparición de más de uno de cada diez empleadores privados en dos años.

En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires explicó la mayor pérdida, con 5.428 empresas menos, equivalente a una baja del 3,2%. Le siguieron Córdoba con 3.884 firmas menos (-7,5%), Santa Fe con una reducción de 2.309 (-4,6%) y CABA con 1.860 empleadores menos (-1,5%). Estas cuatro jurisdicciones concentran el 72% del total de empresas en el país, por lo que sus variaciones inciden de manera significativa en el resultado nacional.

Durante el mismo período, de acuerdo al CEPA, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas disminuyó de 9.857.173 a 9.566.573, lo que implica una retracción cercana al 3%. En números absolutos, esto representa 290.600 empleos menos, una media de 400 puestos diarios desde la asunción de Milei.

Las cifras reflejan una contracción extendida y persistente en el tejido empresarial formal argentino, con impactos desiguales según la provincia, pero con una tendencia negativa predominante en casi todo el territorio nacional.

Demografía empresarial

Otra aspecto a resaltar es que, según la Secretaría de Trabajo, la evolución demográfica empresarial muestra tres etapas diferenciadas en las últimas dos décadas.

Entre 2003 y 2008, el país atravesó una fase expansiva con un crecimiento anual promedio del 1,8% en el stock de empresas. El período 2009-2023 se caracterizó por el estancamiento, sin variaciones significativas en la cantidad de firmas (0,0%), mientras que 2024 marcó el inicio de una fase contractiva, con una reducción neta del 0,6%.

El análisis oficial identifica dos tendencias principales. Por un lado, la tasa de cierres de empresas permaneció prácticamente constante durante los tres períodos, sin grandes cambios entre etapas de expansión o recesión, ni entre diferentes sectores. Por otro, la variación neta en el número de empresas estuvo determinada fundamentalmente por las fluctuaciones en las aperturas, ya que los cierres se mantuvieron estables y no influyeron de modo relevante en la evolución del parque empresarial.

La Secretaría de Trabajo subrayó que “la pérdida de densidad empresarial en fases recesivas no obedece a un incremento de los cierres de firmas, sino a una caída en el volumen de aperturas de nuevas unidades productivas”.

En 2024, la reducción del 0,6% en la cantidad de empresas respondió a que la tasa de aperturas se ubicó en 2,7%, por debajo de la de cierres (3,4%). Este saldo negativo no se debió a un aumento en la mortalidad empresarial respecto de etapas anteriores, sino a la contracción en la creación de nuevas firmas. La tasa de cierres en 2024 fue similar a la de los ciclos previos (3,2 y 3,4, respectivamente para 2003-2008 y 2009-2023).

Esta dinámica se replica en todas las ramas que conforman la estructura productiva nacional. El informe oficial explicó que una parte relevante de los cierres corresponde a empresas de corta vida: en los últimos cuatro trimestres, el 34% de los cierres involucró firmas con menos de tres años de antigüedad. “Un período contractivo que reduce naturalmente el nacimiento de firmas determinará, en el corto plazo, una baja inercial en el número de cierres futuros”, señaló la cartera laboral.

El documento añadió: “Si bien un escenario recesivo promueve el cierre de empresas por la caída de la demanda y la reducción de los mercados, también restringe la creación de nuevas unidades productivas que, por su naturaleza, son las más propensas a cerrar prematuramente. De este modo, mientras las aperturas operan con una dinámica claramente pro-cíclica, los cierres enfrentan fuerzas contrapuestas que tienden a neutralizarse, resultando en una tasa de mortalidad sensiblemente constante. La magnitud de este equilibrio dependerá, lógicamente, de la profundidad y la extensión temporal de la crisis”.

Fuente: Infobae.com

https://www.infobae.com/economia/2026/02/18/en-los-ultimos-dos-anos-se-perdieron-mas-de-21000-empresas-empleadoras-del-sector-privado/

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