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El desesperado reclamo de una rafaelina: "me siento desprotegida y vivimos en tierra de nadie"

Mirta, propietaria de una casa de fin de semana en el barrio Los Álamos del Aeroclub, se comunicó con Radio ADN para manifestar su desazón y bronca: sufrió dos robos y un tercer intento en apenas una semana. “En los dos primeros se llevaron todo”, expresó con dolor e impotencia. También cuestionó la falta de iluminación, la ausencia de mantenimiento y la escasa prevención del delito.
Policiales04/11/2026Radio ADN 97.9 FM - RafaelaRadio ADN 97.9 FM - Rafaela

Una semana, dos robos consumados y un tercer intento que terminó con importantes destrozos. Ese es el dramático saldo que relató Mirta, una oyente de Radio ADN, al hacer público su reclamo por la inseguridad que atraviesa en su propiedad ubicada en el barrio Los Álamos del Aeroclub, en Rafaela.

Cansada de los reiterados ataques y de tener que afrontar de su propio bolsillo las consecuencias de la delincuencia, la mujer decidió romper el silencio y reclamar respuestas concretas a las autoridades.

“Después de sufrir un nuevo robo, y pese a haber reforzado las medidas de seguridad con más cámaras, sensores y la próxima colocación de rejas, considero que ya no puedo ni debo guardar silencio”, expresó en una carta enviada a la emisora.

“En los dos primeros se llevaron TODO”: tres episodios en apenas siete días

El relato de Mirta refleja la dimensión de lo ocurrido. Según contó, en el transcurso de apenas siete días sufrió dos robos y un tercer intento de ingreso que fue detectado por la alarma, aunque no logró evitar los destrozos.

“En los dos primeros se llevaron TODO. Y cuando digo todo, es todo”, remarcó, al describir el saqueo de la propiedad.

Además, los delincuentes destruyeron los tres accesos a la vivienda y provocaron innumerables daños materiales.

La situación la llevó a incrementar las medidas de seguridad, con la instalación de más cámaras y sensores, además de la próxima colocación de rejas. Sin embargo, esas inversiones no alcanzan para devolverle la tranquilidad.

“Hoy me siento completamente desprotegida. Mi propiedad está aquí, muy cerca, y sin embargo la sensación es que vivimos en tierra de nadie”, manifestó.

Una esquina a oscuras y árboles que tapan las luminarias

Más allá de los robos sufridos en su vivienda, la oyente puso el foco en las condiciones del barrio y, particularmente, en la esquina de Los Fresnos y Los Cedros.

Según describió, durante la noche el sector se convierte en un verdadero túnel oscuro. Los árboles, de gran tamaño y sin la poda necesaria, ocultan las luminarias y la única luz visible entre el follaje se encuentra actualmente quemada.

“¿Es necesario reclamar para que se resuelva algo tan básico como el alumbrado público y el mantenimiento de los árboles?”, cuestionó.

Para Mirta, la falta de iluminación y de mantenimiento no es una cuestión menor: genera condiciones que facilitan el accionar delictivo y dejan a los vecinos expuestos.

“Algunos vecinos ya ni siquiera denuncian porque creen que es inútil”

La mujer también advirtió que los hechos de inseguridad no serían episodios aislados en Los Álamos. Según señaló, se registran numerosos delitos y existe un creciente descreimiento de los vecinos respecto de la posibilidad de obtener respuestas.

“Algunos vecinos denuncian; otros ya ni siquiera lo hacen porque consideran que es inútil”, sostuvo.

En ese contexto, planteó una pregunta que resume la frustración de quienes viven o tienen propiedades en el sector: “¿Qué mensaje reciben los ciudadanos cuando denunciar deja de ser una esperanza de solución y se convierte en una pérdida de tiempo?”.

El reclamo a las autoridades: “¿Realmente no se puede hacer nada?”

La carta de Mirta apunta directamente a las responsabilidades del Estado y reclama medidas que vayan más allá de las intervenciones individuales que cada propietario pueda afrontar.

“¿No hay recursos para reparar una luminaria, realizar la poda correspondiente, reforzar la vigilancia y prevenir nuevos delitos?”, preguntó.

También cuestionó que los vecinos deban destinar sus ahorros, salarios o jubilaciones a reponer lo robado, reparar los daños y seguir incorporando sistemas de seguridad para proteger sus viviendas.

“Después de cumplir con nuestras obligaciones tributarias, tenemos que hacernos cargo de gastos que deberían complementar —y no reemplazar— la responsabilidad del Estado”, expresó.

En uno de los pasajes más contundentes de su presentación, lanzó otra pregunta: “¿La solución es que los ciudadanos terminemos presos en nuestras propias casas mientras los delincuentes actúan con libertad?”.

“No reclamamos privilegios, reclamamos derechos básicos”

Hacia el final de su mensaje, la oyente insistió en que su pedido no apunta a obtener un trato especial, sino a contar con condiciones mínimas de seguridad y servicios públicos.

“No podemos aceptar que la inseguridad se naturalice, que el abandono se vuelva costumbre y que la respuesta institucional sea el silencio o la indiferencia”, manifestó.

Por eso, solicitó que su reclamo y el de otros vecinos sean atendidos, tanto en Villa Los Álamos como en otros barrios de Rafaela que atraviesan situaciones similares.

El pedido es concreto: medidas urgentes en el sector, especialmente en la esquina de Los Fresnos y Los Cedros, con reparación del alumbrado, poda de árboles, mayor vigilancia y acciones de prevención.

Y dejó una última exigencia dirigida a las autoridades: “No alcanza con escuchar nuestras quejas: necesitamos acciones, plazos y responsables que ejecuten las acciones”.

Después de dos robos y un tercer intento en una sola semana, Mirta ya no pide solamente que le devuelvan lo que le sacaron. Reclama poder tener una casa sin miedo, un barrio iluminado y la certeza de que alguien está haciendo algo para evitar que vuelva a ocurrir.

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