También se saludó con el arzobispo Jorge García Cuerva, quien en su homilía volvió a llamar a superar divisiones y construir puentes en la sociedad, con consignas que distan del vocabulario anarcolibertario. “En este 9 de Julio pidamos también a Dios que nos independice del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del internismo y la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás”. Defendió la inversión en discapacidad al afirmar que “lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche o de despilfarro; a veces es invertir en los más débiles”, y pidió que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan.
En un llamado a la unidad, citó el espíritu de equipo de la selección argentina y a Lionel Messi: “Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. El mérito es de este grupo, que está por encima de las individualidades, es la fuerza de todos peleando por un mismo sueño que también es el de todos los argentinos... ¡Lo logramos!”. Cerró su homilía afirmando: “Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes”.
“Fue un discurso acorde a lo que esperábamos. Incluso creo que fue más terminante en esta ocasión que en el 25 de mayo. Está perfecto, lo respetamos”, indicó en off un funcionario que caminó cerca del Presidente y que luego se aprestaba a estar en la reunión de Gabinete que Milei convocó para este mediodía.
Así fue que lo anunciaron voceros oficiales del Gobierno a la prensa acreditada. “Va a reunir a los ministros. El temario principal es conocer los primeros puntos del ante proyecto de ley de reforma del BCRA que está trabajando el ejecutivo”, afirmaron. Esa cuestión parece haber tomado una predominancia particular en las prioridades del Presidente, al punto que podría colarse en las negociaciones políticas que el círculo de operadores del Gobierno está impulsando para las sesiones de las próximas semanas. Es algo que, a las claras, llevará más tiempo debido a que es algo que ni siquiera fue sondeado entre gobernadores y bloques aliados.
Al salir de la Catedral, Milei se fue con todo su Gabinete, aunque hubo algunos de ellos que se quedaron atrás. Menem y Santilli fueron de los últimos en incorporarse al grupo. El presidente de Diputados lo esperó mientras el flamante ministro coordinador se quedó saludando a algunos de los curiosos que estaban sobre las vallas. Ambos configuran dos de las cuatro patas de la mesa de operadores que tiene Karina Milei para impulsar sus intereses a nivel parlamentario y electoral.
La tercera pata de la misma es Eduardo “Lule” Menem, que llegó solo al acto y casi media hora antes de que Milei se apersonara en la Catedral. A la salida, el armador nacional se acercó a Pareja -su equivalente de la Provincia de Buenos Aires- y se fue junto a él. El cuarto en ese cuadrante karinista es el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, quien se quedó conversando con legisladores nacionales y funcionarios que no fueron a la Casa Rosada. A su ritmo, volvió a Balcarce 50 acompañado por el secretario ejecutivo Ian Vignale, otro funcionario que ingresó con Adorni, pero sigue en su cargo bajo la órbita de Devitt.
Fuente: Infobae.com




















