escuchanos en vivo

banner app interiorPNG


Sebastián Crismanich, de campeón olímpico a espectador: “Vengo con mi familia a disfrutar”

El oro olímpico en taekwondo en Londres 2012 llegó a Santa Fe para vivir los Juegos Suramericanos desde un lugar diferente: acompañado por su familia, sin la presión de competir y con una mirada puesta en todo lo que el deporte puede dejar en las nuevas generaciones.
Deportes23/09/2026Radio ADN 97.9 FM - RafaelaRadio ADN 97.9 FM - Rafaela

Sebastián Crismanich sabe perfectamente lo que significa vivir unos Juegos desde adentro. En Londres 2012 alcanzó la gloria olímpica en taekwondo, pero en Santa Fe 2026 decidió ponerse en otro lugar: el de espectador y, sobre todo, el de padre que disfruta del deporte junto a su familia.

Hoy vengo con mi familia a disfrutar de estos Juegos”, contó Crismanich, quien atraviesa el certamen con una mirada diferente a la que tuvo durante sus años como atleta.

Lejos de hablar solamente de medallas y resultados, el campeón olímpico destacó el valor que tiene el deporte en la formación de chicos y jóvenes.

Todo aquel padre de familia que quiere inspirar a sus hijos para que lleven el deporte en sus vidas”, sostuvo, al remarcar todo lo que la actividad deportiva puede aportar en la crianza y en la formación.

Crismanich también recordó su propio camino. Antes de llegar al oro olímpico hubo momentos en los que no fue el mejor de su categoría, lesiones, desmotivaciones y obstáculos que tuvo que atravesar para sostener el objetivo.

En ese recorrido, explicó que su búsqueda no estaba solamente relacionada con conseguir una medalla.

Más allá de la medalla y la foto que buscaba tener como en un cuadro, era sentirme productivo, sentirme que yo daba mucho por lo que estaba haciendo”, expresó.

Y dejó una frase que resume buena parte de esa filosofía: “Uno sabe dónde comienza muchas veces, pero no dónde termina”.

Una emoción que volvió a aparecer

La ceremonia inaugural de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 también le permitió reencontrarse con sensaciones que conoció como deportista. Durante el acto, Crismanich fue uno de los encargados de portar la bandera olímpica y reconoció que la emoción terminó llevándolo hasta las lágrimas.

Ahora observa desde otro lugar a los atletas que atraviesan esas mismas experiencias que alguna vez fueron parte de su vida.

En Santa Fe, el campeón olímpico vuelve a estar cerca del deporte que marcó su historia, pero esta vez sin cronómetro, sin competencia y sin la presión de conseguir una medalla. Simplemente disfrutando los Juegos junto a su familia y transmitiendo una experiencia que comenzó mucho antes de aquel oro olímpico.

Te puede interesar
Lo más visto