
Macri y Karina Milei vuelven a hablar: ¿se viene un nuevo acuerdo entre el PRO y LLA?
Radio ADN 97.9 FM - RafaelaMauricio Macri reveló ante la mesa ejecutiva del PRO que mantuvo una conversación con Karina Milei y que, a partir de ese contacto, decidió dar un primer paso para intentar recomponer la relación con el Gobierno. El presidente del partido les pidió a Cristian Ritondo y a Fernando de Andreis que participen mañana de una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y referentes de la conducción política de la Casa Rosada con un objetivo explícito: iniciar un acercamiento e intentar reconstruir la confianza entre ambos espacios.
La novedad fue comunicada por el propio Macri en el chat que comparten los integrantes de la mesa ejecutiva del PRO. Infobae accedió en exclusiva al mensaje que el exmandatario envió a la conducción partidaria y en el que contó el contacto que había mantenido con la secretaria general de la Presidencia y explicó los pasos que decidió adoptar a partir de esa conversación.
En ese mensaje, enviado minutos después de las 16.40, Macri informó que había hablado días atrás con Karina Milei y que, como consecuencia de ese intercambio, les pidió a Ritondo, en su condición de presidente del bloque de diputados nacionales del PRO, y a De Andreis, secretario general del partido, que fueran a la reunión con Santilli y la conducción política del Gobierno.
El objetivo, según explicó el expresidente a los principales dirigentes de su partido, será “dar un primer paso de acercamiento” e intentar “construir un marco de confianza” con la Casa Rosada.
Macri acompañó esa decisión con una definición que expone las reservas que todavía mantiene respecto de la administración libertaria. Admitió ante la conducción del PRO que sigue siendo “escéptico” sobre las posibilidades de alcanzar un entendimiento, aunque planteó al mismo tiempo que durante este año hay que “agotar todo intento de que a este gobierno le vaya bien”.
El mensaje representa una novedad de alto impacto en la relación entre el PRO y La Libertad Avanza. El diálogo entre Karina Milei y Macri se produjo después del Mundial, de acuerdo a lo que pudo confirmar Infobae, tras un período de distanciamiento entre el expresidente y el núcleo más cercano a Javier Milei y mientras dentro del partido amarillo se profundizaba la discusión sobre qué posición adoptar frente al Gobierno de cara a 2027.
La conversación tuvo, además, una consecuencia política concreta. Macri resolvió delegar en dos dirigentes centrales de su estructura la apertura de una nueva instancia de negociación con el oficialismo. Ritondo participará por su rol al frente del bloque de Diputados y De Andreis como secretario general del PRO y uno de los dirigentes de máxima confianza del expresidente.
La decisión de Macri de comunicar el diálogo con Karina Milei en el chat de la mesa ejecutiva y explicar allí los pasos siguientes también buscó ordenar internamente el movimiento. El PRO atraviesa desde hace meses un debate respecto de la relación que debe mantener con el oficialismo y sobre el grado de autonomía que necesita preservar para llegar con una identidad propia a la próxima elección presidencial.
En ese contexto, el expresidente decidió que el nuevo acercamiento con la Casa Rosada fuera conocido por la conducción partidaria y tuviera representación institucional. De allí la elección de Ritondo y De Andreis: uno conduce la principal representación legislativa del partido y el otro ocupa la Secretaría General del PRO.
Del lado del Gobierno estará Santilli junto con representantes de la conducción política oficialista. Su presencia tiene una significación particular: conoce desde adentro al PRO, mantiene vínculos históricos con buena parte de sus dirigentes y aparece como uno de los interlocutores capaces de funcionar como puente en una relación que atravesó sucesivas tensiones.
Por ahora, Macri planteó un objetivo deliberadamente acotado. No habló de un acuerdo electoral, de una alianza para 2027 ni de una integración entre el PRO y La Libertad Avanza. Tampoco modificó las críticas que viene planteando sobre distintos aspectos de la gestión. Por el contrario, la admisión de que continúa escéptico permite dimensionar los límites que el propio expresidente le asigna a esta nueva instancia.
No se trata, al menos todavía, de una reconciliación. Macri no transmitió a la mesa ejecutiva que haya cambiado su evaluación sobre el Gobierno ni presentó la conversación con Karina Milei como el comienzo de un acuerdo. Lo que hizo fue habilitar un nuevo intento de entendimiento y fijar como primera condición la necesidad de recuperar confianza.
La segunda definición incluida en el mensaje, sin embargo, tiene un alcance político mayor. Pese a esas diferencias, el expresidente considera que durante este año el PRO debe hacer todos los esfuerzos posibles para contribuir a que al gobierno de Milei le vaya bien.
Esa posición interviene directamente en una discusión que atraviesa al partido desde hace meses. Dentro del PRO conviven dirigentes que consideran necesario sostener la cooperación con Milei y evitar cualquier movimiento que pueda ser interpretado como una estrategia destinada a debilitar al Gobierno, con otros que advierten que el partido necesita profundizar una diferenciación y recuperar una agenda propia si pretende volver a competir con posibilidades en 2027.
Macri intenta transitar entre esas posiciones. El expresidente respaldó desde el comienzo de la administración libertaria buena parte del programa económico y de las reformas estructurales impulsadas por Milei, pero al mismo tiempo expresó cuestionamientos sobre la gestión y, especialmente, sobre la construcción política del oficialismo.
Ese equilibrio explica el tono del mensaje enviado a la mesa ejecutiva. Macri no oculta sus reparos, pero sostiene que todavía existe margen para intentar un entendimiento. La decisión de enviar a Ritondo y De Andreis a conversar con el Gobierno supone convertir esa posición en un movimiento político concreto.
El contacto directo con Karina Milei introduce además una variable diferente. No se trata de una conversación entre operadores de segunda línea ni de una negociación parlamentaria circunstancial. El diálogo involucró a la secretaria general de la Presidencia, hermana del Presidente y una de las figuras con mayor capacidad de decisión dentro del esquema de poder libertario, y al fundador y principal referente político del PRO.
La conversación posterior al Mundial permitió así reabrir un canal político entre las máximas conducciones de los dos espacios.
La relación entre el PRO y La Libertad Avanza estuvo marcada desde el inicio de la presidencia de Milei por una combinación de cooperación y conflicto. Los legisladores amarillos acompañaron una parte sustancial de las iniciativas centrales de la Casa Rosada y fueron determinantes en distintas votaciones, pero esa coincidencia parlamentaria nunca terminó de convertirse en un entendimiento político estable.
En distintos momentos incluso se discutió la posibilidad de avanzar hacia una integración más profunda. Esas conversaciones chocaron con diferencias sobre la identidad del PRO, la estrategia electoral y, fundamentalmente, con una relación entre las conducciones de ambos espacios que nunca consiguió consolidar un nivel suficiente de confianza.
Ese antecedente ayuda a entender por qué la reconstrucción de la confianza aparece ahora como el primer objetivo de la nueva conversación.
La reunión prevista para mañana será, en ese sentido, el primer test del acercamiento. Ritondo y De Andreis llegarán con un mandato directo de Macri después de la conversación que el expresidente mantuvo con Karina Milei. Del otro lado estarán Santilli y los representantes de la estructura política del Gobierno.
El encuentro se produce además en un momento en el que la Casa Rosada necesita sostener su capacidad de articulación política para avanzar con su agenda legislativa. El PRO continúa siendo un actor relevante en el Congreso y sus votos pueden resultar determinantes en proyectos en los que el oficialismo necesita construir mayorías por fuera de sus propios bloques.
Para el partido amarillo, en cambio, la discusión tiene inevitablemente una dimensión electoral. Aunque todavía falta para las definiciones de 2027, su conducción deberá resolver si busca una nueva convergencia con Milei, si construye una alternativa propia o si intenta un esquema que le permita acompañar determinadas políticas del Gobierno sin resignar su autonomía.
El nuevo contacto entre Karina Milei y Mauricio Macri no resuelve ninguna de esas incógnitas. Pero modifica el escenario.
Después del Mundial, los dos volvieron a hablar y ese diálogo produjo una primera decisión concreta: sentar a representantes de ambos espacios en una mesa para intentar reconstruir una relación deteriorada.
Macri dejó en claro ante la conducción del PRO que mantiene sus dudas. Pero también fijó una posición para los próximos meses: antes de adoptar una estrategia definitiva frente a Milei, considera necesario agotar las posibilidades de entendimiento y contribuir al éxito del Gobierno.
La reunión de mañana será el primer paso para saber si ese intento tiene posibilidades de prosperar.
Fuente: Infobae.com




Gobernadores avanzan en un nuevo frente opositor y buscan marcarle la cancha a Milei rumbo a 2027

El Senado aprobó la ley de propiedad privada tras cambios en la reforma del Fuego

Milei autorizó el ingreso de tropas brasileñas para realizar ejercicios militares en Argentina

Tensión con Brasil: el Gobierno lamentó el retiro de su embajador

Milei ratificó el rumbo económico, cruzó a Quintela y dejó abierta la puerta a Macri



Colombia en emergencia: más de 130 muertos tras el devastador terremoto

Villa María implementa el DNI para mascotas: ¿puede ser aplicable en Rafaela?

“La tortuga” cierra el ciclo “40 años no son nada” en La Fenice





