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Imputan cinco delitos a los recapturados que fugaron de un camión penitenciario

Provinciales 31 de mayo de 2019 Por
Carlos D'Angelo y Alfredo Rojas fueron hallados en una villa bonaerense el miércoles. Otras dos personas fueron acusadas de facilitar la evasión.
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PRÓFUGOS

Bajo estrictas medidas de seguridad, dos de los recapturados que el pasado 8 de mayo se fugaron en la autopista Rosario-Santa Fe mientras eran trasladados a la cárcel de Coronda en un furgón del Servicio Penitenciario (SP), fueron imputados por los delitos de evasión, portación de arma de fuego, robo, hurto y robo calificado por el uso de arma. Además, una mujer y su hijo fueron acusados de encubrir y ocultar a los dos delincuentes en Villa Gobernador Gálvez, para luego trasladarlos a Buenos Aires, donde fueron apresados el miércoles. La pesquisa de la fuga, por la cual hay nueve penitenciarios imputados, confirmó que lo que generó la huida fue el humo de un cigarrillo de marihuana que encendió uno de los reos en el celular de traslados.

Tras ser detenidos en una precaria vivienda de Villa Tranquila, en la ciudad bonaerense de Avellaneda, Alfredo Rojas, de 35 años, y Carlos D'Aneglo, de 33, fueron trasladados ayer a la mañana a Rosario donde los esperaban las fiscales Georgina Pairola y Karina Bartocci.

Pero no estaba solos. Junto a ellos se sentaron Nancy V., de 49 años, y su hijo Josué Wilfredo R.P, de 27, y apresado junto a los prófugos en Buenos Aires. A la mujer la detuvieron en Piazza al 200 de Villa Gobernador Gálvez, donde secuestraron una carabina calibre 22, una escopeta 12/70, una granada de mano y celulares.

En Villa Gobernador Gálvez

Según la teoría fiscal, en la casa donde cayó Nancy V. se escondieron Rojas y D'Angelo, junto a una tercera persona aún no identificada, entre el 13 y el 21 de mayo a cambio de una recompensa económica. De acuerdo a las evidencias, madre e hijo barajaron la posibilidad de avisar a las autoridades, pero al saber que el Estado no ofrecía recompensa, pactaron con los inquilinos.

Entonces Wilfredo aceptó que los evadidos le dieran dinero para arreglar un Volkswagen Voyage con el cual los llevó a Buenos Aires. En el camino, según describió la fiscal Pairola, tuvieron un tiroteo con efectivos de Gendarmería Nacional en un control a la altura Zarate.

Una vez en Villa Tranquila, Wilfredo alquiló una casa, compró comida y estableció contactos para que los reos escaparan a Uruguay. Pero la Policía Federal interceptó una llamada de ese hombre con su madre en la cual citaba a uno de los prófugos. De ese modo se notificó al Ministerio de Seguridad de Santa Fe el probable paradero.

Ante eso la Fiscalía asignó personal de Contrainteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI) para colaborar con los agentes federales, lo cual derivó en la captura de los evadidos y su cómplice. En su poder tenía dinero, una placa policial, dos pistolas calibre 9 milímetros y las esposas robadas a los carceleros.

Al describir las circunstancias previas a la fuga de los nueve presos en la autopista el 8 de mayo (tres permanecen prófugos), la fiscal Bartocci explicó que todo se inició por el humo de un porro que fumaba uno de los internos en el furgón. Eso motivó la intervención de los agentes que abrieron la puerta que separa la cabina de conducción con la parte posterior y los internos se abalanzaron con golpes de puños y bajo amenazas los despojaron de cuatro armas reglamentarias antes de huir.

Las pericias que citó la fiscal determinaron que las esposas "no estaban forzadas", mientras que uno de los empleados del SP declaró que al salir de la cárcel de Rosario donde habían mantenido un encuentro familiar, los 13 reclusos estaba "engrillados" individualmente y a los asientos.

Las acusaciones

Todavía no se pudo establecer cómo hicieron para liberarse de las esposas, aunque se especula que pudieron tener escondida una llave o utilizar algún mecanismo rudimentario para abrirlas. "Nos falta establecer si no iban esposados o alguno de los internos tenían una llave", explicó Bartocci.

Tras repasar las evidencias, la reincidencia y los antecedentes de los imputados, las fiscales imputaron a Rojas y D'Angelo y solicitaron la prisión preventiva por el plazo de ley. En tanto, Wilfredo Josué R.P. fue acusado de encubrimiento agravado por delito precedente (la fuga), ánimo de lucro y tenencia ilegítima de arma de uso civil. Y a su madre le asignaron el encubrimiento agravado por delito precedente y animo de lucro.

La defensora pública María Laura Blacich objetó la calificación respecto al delito de hurto y robo de los autos que utilizaron para escapar y solicitó la libertad con restricciones de Wilfredo ya que no tiene antecedentes. Respecto a su madre, acordó con la Fiscalía que transite la prisión preventiva bajo arresto domiciliario pro 90 días con reglas de conducta.

La jueza Silvia Castelli aceptó la calificación y dictó prisión preventiva efectiva para Rojas, D'Aneglo y Wilfredo R.P, mientras que validó el acuerdo propuesto por las partes respecto de Nancy V.

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