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"Va a ser imposible de probar porque eso no existió"

Nacionales 27 de diciembre de 2017 Por
Lagomarsino habló esta mañana, tras ser procesado como partícipe del crimen. El técnico informático se mostró en su casa de Martínez y negó rotundamente la hipótesis criminal que marcó el juez Ercolini. Y dijo: "estoy hecho mierda", destacó el ayudante.
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INVESTIGADO. Diego Lagomarsino, procesado por la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El técnico informático Diego Lagomarsino salió esta mañana a la puerta de su casa en Martínez para enfrentar a la guardia periodística que lo esperaba en enjambre. Y, tras su procesamiento por parte del juez Julián Ercolini como “partícipe necesario” del crimen del fiscal Alberto Nisman sostuvo: “Va a ser imposible de probar porque eso no existió”.

“Lo niego rotundamente. No es lo que pasó, yo no tengo nada que ver”, esbozó Lagomarsino ante los periodistas. Consultado sobre si tenía miedo respondió afirmativamente y planteó: “Al ser inocente es lógico”.

El hombre que entregó el arma que acabó con la vida del fiscal de la causa AMIA rechazó que Nisman tuviera perfil suicida: “No, ni loco”. Pero dejó abierta la chance, según su evaluación, de que se tratara de un suicidio inducido.
Sobre su vida tras lo ocurrido hace casi tres años en Puerto Madero, expresó que cambió 100 por 100. “Estoy hecho mierda. Mi vida ya no es la de antes. Creo que en el fondo (en la Justicia) saben que yo digo la verdad. Yo siempre me atuve a derecho”, concluyó.

El técnico informático fue embargado por 15 millones de pesos e inmovilizarán sus cuentas bancarias con excepción del sueldo. Además, deberá continuar con la tobillera electrónica, no puede alejarse de su casa por más de 24 horas y tiene prohibida la salida del país.

Ercolini, en su escrito de ayer, determinó que Diego Lagomarsino dejó de ser "facilitador" del arma con la que, según la junta interdisciplinaria de Gendarmería, fue "asesinado Alberto Nisman", para ser una "pieza clave" en el hecho investigado. 

Entregó el arma calibre 22 con "pleno conocimiento de lo que ocurriría"; es decir, la muerte del entonces fiscal, lo que ocurriría el 18 de enero de 2015. Por ello, el juez Ercolini lo encontró responsable del delito y lo procesó sin prisión preventiva.

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