banner app interiorPNG


Crimen de Anahí: liberaron al profesor y el único detenido dijo que no la conocía

Marcos Bazán, cuya casa fue señalada por un perro rastreador, aseguró que el lugar suele estar desocupado y con la puerta abierta. Se declaró inocente pero, por ahora, seguirá preso.
S1_LOAvPZ_930x525
ZONA DEL CRIMEN. Siguen las especulaciones sobre el caso Anahí.

El olfato de Bruno, un perro de raza weimaraner de cuatro años, sigue siendo el principal sostén de la hipótesis que manejan las fiscales que investigan la muerte de Anahí Benítez (16), la adolescente que el viernes apareció enterrada en una reserva natural de Lomas de Zamora luego de haber estado seis días desaparecida. Fue este can el que siguió un rastro de 300 metros desde el punto en el que apareció el cadáver hasta la misteriosa casilla que está detrás de la estación de tren Santa Catalina, donde vive Marcos Bazán (34), el único detenido que queda en la causa y que terminó de ser indagado anoche, al cierre de esta edición. Allí dijo que es “inocente”, que no conoce a la chica y les echó la culpa a sus propios perros de las pruebas que parecen incriminarlo.

Si queda solo un detenido en el caso es porque el mismo Bruno no ubicó en esa zona a Leonardo Agostino (40), el profesor de matemáticas de Anahí que había sido detenido el sábado y que estaba sospechado porque supuestamente tenía una relación con la adolescente que trascendería el vínculo de alumna y profesor. Sin más pruebas que este supuesto vínculo, la acusación contra Agostino se debilitó y, tras ser indagado por homicidio -donde se declaró inocente y negó haber tenido una relación con la chica-, fue liberado en la madrugada de ayer por “falta de mérito”. Así lo ordenó el juez de Garantías Sebastián Monelos.

Agostino seguirá siendo investigado, aunque según fuentes judiciales su situación se alivió considerablemente respecto de la imputación que le habían hecho inicialmente. Debe fijar un domicilio y no ausentarse de esa casa durante más de 24 horas sin avisar a las autoridades. En particular, se seguirá con atención si tiene alguna relación con Bazán, algo que hasta ahora no pudo ser probado.

En su declaración, Agostino dio elementos para probar sus movimientos de los últimos días, algo que fue chequeado por las fiscales del caso, Verónica Pérez y Fabiola Juanatey.

En tanto, cerca de las nueve de la noche de ayer Bazán terminó de declarar en los tribunales de Lomas de Zamora. Lo más destacado de su testimonio es que dijo no conocer a Anahí. Y respecto de las pruebas que lo incriminan (rastros de sangre, ropa y pelos de mujer), su declaración estuvo acorde a lo que había anticipado su abogado, Lucio de la Rosa). Declaró que su casa, ubicada a unos 300 metros de donde apareció el cuerpo de Anahí, es de fácil acceso, que no tiene puertas ni ventanas y que cualquiera puede acceder a ella.

Respecto de la sangre que encontraron en su casa, señaló que es de alguno de sus perros. También relató que el arroz hallado allí mismo -que sería compatible con el que se encontró en el aparato digestivo de Anahí- es el alimento que usaba para sus mascotas. “El sospechoso mencionó que a esos cinco perros él los deja libres en el predio y que a veces suelen traer cosas que encuentran por ahí”, indicaron. Lo hizo dando a entender que podrían haber llevado algún rastro de Anahí hasta allí.

Bazán también dijo que “algunos de los elementos que le secuestraron en su casa son ‘objetos perdidos’ de un colegio en el que él solía trabajar”, precisaron las fuentes marcando un particular interés en uno de ellos. Sería una tijera con el nombre de Anahí. Además, Bazán aportó una lista de testigos que estuvieron con él durante la semana pasada. Entre ellos, su propia madre, que trabaja en el Hospital Gandulfo junto a la mamá de Anahí, Silvia Pérez.

Te puede interesar