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La tarifa eléctrica no da tregua

Santa Fe posee una de las tarifas eléctricas más altas del país, da lo mismo que sea segunda o quinta en ese ranking. El informe desde Santa Fe de Ivana Fux sobre este y otros temas que sacuden la provincia.
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TARIFA. Se conocerán los nuevos aumentos.

Constituye apenas un detalle si la EPE tiene la segunda tarifa más cara del país, como achacó el martes último el gobierno nacional, o la quinta más alta, como sostiene el Ejecutivo provincial. A esta altura esa discusión es sólo pirotecnia verbal para la tribuna. Lo cierto es que por distintos factores los usuarios santafesinos vienen afrontando durante los últimos años saladas facturas por sus consumos de energía eléctrica. Y durante este 2017 esa situación no sólo no se va a modificar, sino que se profundizará aún más. Por si fuera escasa la suba del 34,1% dispuesta por la provincia para este año (fraccionada en 15% desde el 1° de enero pasado y 19,1% desde el próximo 1° de marzo), ahora se prevé no menos de un 10% más debido al incremento del precio mayorista de la electricidad anunciado la semana pasada por el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren. Todo esto mientras el mismo gobierno nacional pretende imponer negociaciones paritarias con un techo del 18%.
En rigor, desde la asunción presidencial de Mauricio Macri las tarifas eléctricas del país han verificado una menor dispersión que años anteriores. De acuerdo a un reciente informe de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec), la diferencia entre Capital y Gran Buenos Aires respecto del resto del país "es hasta cuatro veces menos que la tarifa más alta del país (Tierra del Fuego, provincia insular que está fuera del Mercado Eléctrico Mayorista) y un 50% menos que el promedio de todo el país. La brecha se achicó, ya que antes la diferencia era de hasta siete veces menos que la tarifa más alta del país y unas cuatro veces menos que el promedio".

Si la comparación es con Santa Fe, la diferencia está por arriba de ese promedio, ya que esta provincia posee una de las tarifas eléctricas más altas del país, da lo mismo que sea 2ª o 5ª en ese ranking.
En 2012, por ejemplo, los consumidores santafesinos pagaban cinco veces más que los usuarios de Edesur y Edenor (que prestan servicios en ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires), producto de la diferencia de subsidios que se recibía del Estado nacional. Hoy la brecha de tarifa se achicó y está en 139%. Así, y como si fueran dos países distintos, persisten aunque atenuadas las diferencias entre lo que se paga en la Capital Federal y en el resto del país por los mismos bienes y servicios (otro ejemplo, es el caso de las naftas).
Así, en 2012, un hogar de la ciudad de Buenos Aires que utilizaba bimestralmente 650 kwh abonaba $61, cuando por ese mismo consumo a menos de 300 km de distancia, en Santa Fe debía pagar $370. En 2017 un usuario residencial porteño abonará por el mismo consumo $715; mientras que uno santafesino tendrá que pagar alrededor de $1.700, una vez que se apliquen todas las subas anunciadas. Esto implica que en los últimos cinco años la tarifa eléctrica en Santa Fe aumentó 363%.
Los números indican, entonces, que el achicamiento de la brecha de tarifas entre Capital y el interior no es producto de que las facturas en las provincias, al menos en Santa Fe, hayan experimentado menores aumentos, sino que las porteñas subieron más aceleradamente en el último año producto del recorte de subsidios nacionales.
Y a la hora de las justificaciones, la EPE aduce que los valores en Santa Fe son más elevados que los de Buenos Aires debido a que su servicio cubre un extenso territorio y al "fuerte plan de inversiones" que está realizando.
Contundente fue el presidente de la Unión de Usuarios y Consumidores, Alberto Muñoz, al advertir en declaraciones publicadas por La Capital el jueves pasado sobre el impacto "brutal" de los aumentos de la EPE. Habló de la evolución de precios y ver sobre quiénes impactan más. Por ejemplo, dijo que entre noviembre 2015/ noviembre 2016 el aceite de litro y medio subió 169%, el porrón de cerveza 147%, la aspirineta 176%, la tarifa de la EPE 100% y la de Aguas Santafesinas 48%. En el mismo lapso, los sueldos aumentaron entre el 30 y el 35%, la jubilación mínima 31% y los ingresos de un empleado en negro apenas el 18%. "Clarito que los trabajadores vienen perdiendo por paliza, ¿no?", sintetizó.

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