La vida del futbolista es envidiada, puede dar lujos y fama. Pero no todos pueden llegar a ese privilegio. Muchos se quedan en el camino, y otros se conforman con menos; pero haciendo lo que les gusta: jugar al fútbol.

Ramiro Montenegro, hombre de Excursionistas, entra en esta última parte de la historia. "Mientras otros se pelean por quién quiere ser presidente de la AFA, yo peleo por buscar la comida para mis hijos", sostuvo en su cuenta de Twitter.

Él, como muchos otros jugadores del Ascenso, vive con crudeza este difícil momento que atraviesa este deporte.

"Vivo con incertidumbre, sin saber lo que podría pasar; si voy a seguir jugando al fútbol", así, de manera cruda y directa, comenzó el relato de Montenegro a Infobae para describir las peripecias que debe pasar para llegar a fin de mes. "Yo no sé de política, pero nosotros lo sufrimos y nadie nos ayuda", agregó.

En el Villero, como también es conocida esta institución ubicada en el Bajo Belgrano, la situación logra apaciguarse de cierta manera debido a que "algunos sacan guita de su bolsillo para que nosotros tengamos algo". La disyuntiva aparece después: ¿pagar el alquiler o gastarlo en comida? "No sabés si pagar o gastar en comida. Si no pagás, te echan. Y si pagás, no comés. Es así", el dilema que se debate día a día este hombre, como también tantos otros del Ascenso.