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Arbolado urbano: amenazas y estrategias ante el cambio climático

En el Salón Verde tuvo lugar la disertación ofrecida por el especialista en arborismo Carlos Anaya, abierta a profesionales, funcionarios y toda la comunidad rafaelina.

El viernes a las 11:00, en el Salón Verde del edificio municipal, tuvo lugar la disertación ofrecida por el especialista en arborismo Carlos Anaya, abierta a profesionales, referentes institucionales, funcionarios y conceiales, medios de comunicación y toda la comunidad rafaelina.

El profesional estuvo acompañado por el intendente Luis Castellano, y la directora del Instituto para el Desarrollo Sustentable, María Paz Caruso.

Cabe destacar que las fuertes tormentas que enfrentó Rafaela en el último año impulsan al gobierno local a repensar el verde urbano y las forestaciones de la ciudad. En este marco, el Instituto para el Desarrollo Sustentable, junto con diversas áreas municipales, están definiendo los lineamientos para el diseño de un plan de adaptación del arbolado urbano al cambio climático.

En dicho contexto, entre las medidas iniciales se contó con la visita de este profesional, que además de la disertación mencionada, realizó una recorrida por diferentes sectores de nuestra localidad, acompañado por personal de la Secretaría de Servicios Públicos y otros funcionarios, para conocer el estado de situación y los aspectos críticos de las arboledas.

"Hoy hicimos una recorrida para ver el estado de los árboles, las especies y ver en qué condiciones están y ver alternativas para que el impacto de determinados eventos climáticos se minimice", refirió Anaya en declaraciones a la prensa.

"Partimos de la premisa de que el árbol seguro no existe; los árboles, ante determinadas velocidades del viento, aún los más sanos, no tienen seguridad", prosiguió.

"La idea es tratar de trabajar en alguna selección de especies y prácticas de manejo para minimizar los riesgos, identificar y tener en claro la importancia que tiene el árbol en la ciudad, y el aporte ambiental que genera", detalló.

"No podemos decir que para lograr un riesgo cero hay que sacar todos los árboles; lo que tenemos que hacer es tratar de que el arbolado haga su aporte ambiental, que minimice el impacto que puedan tener determinados efectos en el crecimiento y tratar de mantenerlo en la forma más segura posible", amplió.

"Tengamos en cuenta que dentro de los riesgos que hay en la vida diaria, el riesgo del arbolado, generalmente, es mínimo: son muy bajas las probabilidades que un árbol caiga y genere conflictos a una persona o propiedad; por eso sale en todos los diarios cuando ocurre, pero no ocurre todos los días", ejemplificó.

"Hay especies que genéticamente tienen esa capacidad de tener un sistema redicular más profundo pero no solamente depende de la especie sino de otros factores; es decir que si hay imperancias en el suelo, si hay una napa freática muy superficial, obviamente que el patrón de distribución de raíces va a ser diferente, por más pivotante que pueda llegar a ser una raíz", detalló.

"En cuanto a especies que son poco recomendadas para la ciudad, tenemos que partir de que hay un axioma básico en la arboricultura, que es plantar el árbol correcto en el sitio correcto; no podemos hablar de especies malas y de especies buenas, sino que depende de en qué situación la vamos a plantar: no es lo mismo seleccionar un árbol para una alineación que para un espacio verde público", especificó.

El intendente Luis Castellano, por su parte, afirmó que "a partir del cambio climático y de esta frecuencia con la cual están sucediendo fenómenos meteorológicos muy fuertes en la ciudad (no nos olvidemos que hemos tenido cuatro eventos en un lapso de tiempo inusitado para la historia de la ciudad), estamos trabajando en una agenda de corto plazo pero también en una de mediano y largo plazo".

"El cambio climático nos pone ante un cambio de paradigma, y el arbolado público es parte de esa nueva visión; otra cuestión son los grandes eventos al aire libre con concurrencia masiva de personas y la necesidad de tornar más eficientes las alertas a corto plazo por las tormentas; también, el cableado y la apostación que realizan las empresas que prestan servicios públicos, porque muchos inconvenientes ante los eventos meteorológicos tienen que ver con dichas instalaciones; y más a largo plazo, la arquitectura, fundamentalmente la resistencia de los materiales constructivos al viento, que es un tema que hoy en Rafaela debe comenzar a tenerse en cuenta de manera habitual", enumeró el primer mandatario.

"Hemos trabajado mucho, durante los últimos 20 años, en una política de estado apuntada a una fuerte inversión en desagües; por eso la infraestructura respondió muy bien en ese sentido; pero debemos, además de profundizar dicha línea de trabajo, sumar un componente nuevo al agua: el viento", subrayó el titular del Ejecutivo.

"Agradezco a Carlos Anaya la amabilidad que ha tenido de venir a Rafaela, recorrer y reconocer nuestras especies de árboles; necesitamos la ayuda de gente que sabe y que tiene una experiencia como él para poder pensar y hacer una ciudad sustentable y segura para nuestros hijos y nietos", puntualizó Castellano.

Carlos Anaya es ingeniero, arborista certificado por la International Society of Arboriculture y presidente de la Asociación Argentina de Arbolado, entre otras numerosas referencias. Cuenta con una amplia experiencia en gestión del arbolado urbano en nuestro país y el extranjero.

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