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Eruca Sativa presenta "Huellas Digitales" en el teatro Opera

Espectáculos 31/07/2014
El trío, que presenta su espectáculo mañana y pasado en el teatro Opera, habla de su crecimiento y reniega de las etiquetas musicales.
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Eruca Sativa.

A pesar de que no pocos aún consideran a Eruca Sativa como una revelación, lo cierto es que a partir de su aparición en el panorama del rock local, unos siete años atrás, la banda, nacida en Córdoba, mantuvo un crecimiento tan paulatino como consistente, en base a un sonido propio y a un sólido repertorio.

Una etapa en la que además de cumplir con una nutrida agenda de presentaciones y durante la cual grabaron tres álbumes, La carne, ES y Blanco, que sus integrantes, Lula Bertoldi, Brenda Martin y Gabriel Pedernera, coinciden en definir como una trilogía –La carne es blanco-, que coronarán con dos shows en el teatro Opera, mañana (entradas agotadas) y el sábado, a partir de las 21 horas. Una apuesta que los mantiene en un estado de ansiedad que admiten que aumenta cada vez que ven el reloj que marca la cuenta regresiva en su propia página web.

“Huellas digitales -así es el nombre del show- es como un cierre y una apertura a la vez, que queríamos que tuviera la forma de un disco en vivo. Pero era importante que no fuera de cualquier manera, sino que tuviera un marco especial”, explica Bertoldi, en un recreo que interrumpe la rutina de los largos ensayos diarios que vienen cumpliendo a rajatabla desde hace tres meses, de cara al show.

¿A qué te referís con lo de un marco especial?

Bertoldi: A que las canciones sean vestidas de otro modo, que sean tocadas en un lugar distinto, tanto para nosotros como para nuestro público. Está buenísimo, porque artísticamente es un desafío enorme. La idea hizo que nosotros nos pusiéramos en otra sintonía. Pero es muy difícil de explicar; por eso queremos que la gente lo vaya descubriendo.

¿Qué es lo tan difícil de explicar?

Pedernera: El concepto del show, que transcurre muy lentamente, con cambios sutiles entre canción y canción. Uno puede tener cierta idea de los temas, del volumen y del empuje de Eruca Sativa; y cuando decimos que vamos a hacer un show electroacústico, uno automáticamente se imagina la misma canción con una guitarra acústica. Sin embargo, no es eso lo que va a pasar; la cuestión es más compleja.

¿La trilogía de la que hablan estaba en sus planes desde el primer disco?

Martin: Hay conceptos que nos daban vueltas por la cabeza desde el comienzo. Pero recién cuando fuimos a grabar el segundo disco nos dimos cuenta de que había conexiones que podían entrelazar a los tres álbumes. Nos resultaba muy fuerte ver de qué manera cada uno reflejaba el momento por el que estábamos atravesando, y el crecimiento entre uno y otro. Sin necesariamente estar atado a eso.

¿Ese crecimiento interfirió de algún modo en sus planes?

Martin: No. Siempre trabajamos con la misma pasión y las mismas ganas. Entonces, el crecimiento fue natural. Nunca sentimos que algo nos haya llegado de golpe. Siempre sentimos que íbamos paso a paso y que cada situación nos llegó en el momento justo; y estábamos preparados para dar lo mejor de nosotros.

Bertoldi: Además, lo íbamos a hacer costara lo que nos costara. Más allá de que a la gente le gustara, o de otros condicionantes, porque era nuestra necesidad como banda. Eran nuestros tiempos naturales.

Pedernera: Desde el inicio tratamos de hacer foco en la parte interna de la banda, sin envolvernos en lo que sucedía o sucede en el exterior.

Martin: Lo que pudo haber cambiado es que hoy la vida nos encuentra con tiempo para dedicarle solamente a la banda, y eso nos está ayudando a volcar mucho más de nuestra energía en las canciones.

¿A partir de qué momento pudieron dedicarse sólo a la banda?

Martin: Creo que desde mitad del año pasado.

A juzgar por la evolución del grupo y por lo intenso de su agenda, uno podría haber supuesto que hacía más tiempo que la banda es autosustentable.

Bertoldi: Sí, pero invertimos mucho capital en la banda. Tiempo, dinero, energía, porque necesitamos mejorar todo el tiempo. Necesitamos mejores instrumentos, mejor equipamiento, sentirnos más cómodos sobre el escenario; tenemos un staff muy grande que viaja con nosotros.

¿Los favoreció o los perjudicó en alguna medida ser un trío con una cantante y guitarrista y una bajista?

Bertoldi: Es innegable que cuando surgió la banda, llamaba la atención que hubiera dos mujeres en escena; eso nos jugó a favor. Después, ya todo dependía de la música. De todos modos, por entonces la escena se empezó a llenar de mujeres.

Martin: Pero está bueno que la atención esté puesta en la música, y si se trata de encontrar coincidencias con otras bandas, que sea por el género musical, y no sexual. A nosotros nos gustaría que sea así, porque una no piensa en 'tocar como mujer'. Nosotras hacemos música desde que somos chicas, y somos músicas más allá de ser mujeres.

Bertoldi: Creo que en ese punto, así como muchos artistas hombres tienen su costado femenino, asociado a la sutileza y la sensualidad, nosotras quizás tenemos la crudeza del hombre, sumada a la sutileza femenina. También tenemos las dos partes. En la cuenta artística, los dos tenemos las mismas mitades. Sobre todo en el rock.

¿Se definen como una banda de rock?

Bertoldi: Estamos algo cansados de la etiqueta del rock, como una cosa que tiene que ser siempre fuerte, distorsionada y violenta, cuando para nosotros el rock pasa por otro lado. Esa etiqueta es una vil trampa, para autocensurarse. Por eso es importante lo que va a pasar con huellas Digitales, porque explicita otra faceta del grupo. Creo que con este disco en vivo va a quedar asentado que lo que realmente nos interesa son las canciones, que pueden ser vestidas de cualquier forma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Esa decisión no les puede jugar en contra?

Martin: Cuando hacemos canciones, no podemos pensar en lo que esperan los demás. Siempre nos hemos guiado por esa intuición y ese instinto. Hacemos lo que nos gusta; y creo que eso es lo más importante. Y para quien no lo guste ese costado distinto tampoco es un problema, porque el otro está grabado en nuestros discos y lo pueden escuchar siempre. Pero nosotros seguimos adelante con lo que nos nace en el momento. Nosotros escuchamos todo tipo de música, sin fijarnos en su etiqueta. Y si nos ponemos a hacer ese análisis con los grandes maestros, ¿dónde pondríamos una canción como Inconsciente colectivo?

Bertoldi: O a un artista como (Luis Alberto) Spinetta.

Martin: La rumba del piano.

Bertoldi: Y eso es rock nacional. Por eso, los grandes ídolos -incluso Gustavo Cerati- son personas a las que la convicción los mantuvo en su rumbo.

Pedernera: Para cualquier cosa que hacemos hay una sola regla: que nos guste. Después, uno siempre está expuesto a juicios. Pero nuestro objetivo nunca va a estar puesto en vender o lograr algo por fuera de la música. El día que decidamos hacer un disco para irnos de vacaciones a Honolulu, no creo que siga siendo Eruca.

¿Por qué el nombre 'Huellas Digitales'?

Martin: El nombre del show representa muchas cosas. La palabra 'huellas', en parte habla de una identidad; y sentimos que lo que vamos a hacer nos representa. Estas canciones son la identidad de Eruca Sativa. Pero es una palabra que también nos lleva a pensar en la pisada, en la marca que uno deja, en la mirada hacia atrás; y la palabra 'digital' nos lleva al futuro.

Bertoldi: En un punto, la huella y lo digital son cosas opuestas. 'Huella' es una palabra que usa mucho el folclore; 'digital', en cambio, es una palabra mucho más moderna.

Pedernera: Y nosotros somos todo eso. Tenemos un alto porcentaje de tierra y tenemos teléfonos inteligentes. Vivimos esa mezcla.

 

 

Fuente: www.clarin.com

 

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